Estoy detrás de la lluvia
Viendo que todo cae
Entiendo la gravedad de las cosas
Y me decís que todo va a estar
bien
No entiendo cómo puedo
Hundirme tanto, tanto
Y seguir respirando igual
Y quiero creer
Dejar de señalar gota por gota
Y vos hablás sobre la tierra mojada
Y de los frutos del mañana
Frutos que también quiero oler
Y dejar de pellizcar para ver si ya están maduros
-
viernes, 21 de octubre de 2022
martes, 8 de marzo de 2022
La herida que viaja por debajo de la razón
No tiene como destino abonar mis raícesY más allá de las flores
O cuánto duren o sean aptas para darle vida a nuevas formas
Más allá de mis intentos
Por controlar las plagas
Por nutrir más o menos la tierra
Tengo que cavar hasta encontrarla
Observarla cual lombriz enferma
Y entender cómo hizo
Para llegar tan lejos
martes, 15 de febrero de 2022
Minicuento: un día
Los calendarios siempre captaron mis atención. Me causa fascinación que se puedan ordenar los ciclos de maneras tan creativas. El calendario Maya, el egipcio, el del bazar chino, el que te regalaban a fin de año en la verdulería del barrio. Mil formas, colores, formatos y texturas. Mil maneras de entender sistemáticamente el presente.
Cada vez que visitaba una casa y veía uno, deseaba con ansias llegar hasta el final, como si después de la última hoja me esperara algo más. No sé, tal vez, era una manera de sorprenderme o esperaba encontrarme en una última hoja extra por error, un número de mes impar. No lograrlo me producía encanto y confusión.Un día, me di cuenta que mi hermana conservaba uno por un solo motivo: las fotografías de lobos en lugares que jamás podríamos visitar. Porque solo los lobos saben vivir en ese espacio: la imposibilidad de estar ahí me hacía mirar las imagenes todos los días, fantaseando acariciar a estas bestias. Puedo tocar la nieve, la que ahí cae y es.
Se lo regalaron en el 2001: un año memorablemente triste, hambriento de esperanza.
En el 2004 se lo robé y anoté fechas de cumpleaños de mis compañeros de colegio y otras personas que consideraba importantes. Creo que solo las recordaba para llegar a casa y escribirlos en el número indicado y, en efecto, el día de la semana incorrecto. No importa, porque hay un lobo que protege estas 4 semanas. No hay día equivocado. Solo quería saber qué especie le tocaba a cada uno, ¿sería la foto del lobo bebé durmiendo? ¿O la del adulto acechando su presa?
Quería completar las hojas y saber que teníamos durante nuestro aniversario de nacimiento un recuerdo de algo que no conocemos y a su vez, es precioso bajo una forma que traspasa el ahora. Casi una reminiscencia. Y además existe, porque en mi mente aparece de vez en cuando una madre alimentando a su cría, un pequeño corriendo y corriendo bajo el sol, y el aullido que se expande hasta las estrellas.
To fall in love
Quiero saber como
Entienden los frutosel momento exacto
De entregar su centro
Quiero saber qué es ser
Un solo fruto
Y caer unos segundos
Contemplar vientos, tormentas,
sostenerme en mi lugar,
Y conocer mi perfume;
La naturaleza
También cae
Y admiro los capullos
Abriéndose, suspendidos
Y yo caigo:
Cuando te veo
siento todo
El abrazo del bosque
Respiro el verde,
El cielo, los nogales,
el tiempo
Cayendo
Los otros
En vez de atar tus palabras
apuntarte con mi juicio
Me gustaría caer hacia dentro.
En guardia, a vecesme quejo de la soledad que ocurre
Cuando observo las cavidades de mi trinchera
Pensar en frío es arma de doble filo
tácticas, razonamientos,
Camino
Sobre un campo de batalla invisible
Y la idea que invade mi libertad
Es el bombardeo más profundo
Ahora sé que no ato tus palabras,
La palabra me ata y estoy
A la sombra del pasado
Intentando cruzar al otro lado del pensamiento,
es que yo quiero ver el mar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)