Me supe afortunada una mañana
escuchando Tangerine
saboreando la voz de Plant
flameante y rasguñada
tantas horas por recorrer
cada segundo desmayado
mis pasos se adelantan
a lo que ya he nombrado
Me supe afortunada una mañana
en la parva de hojas, un otoño
pensando silencios o
cómo de la sequía surge el retoño
No hay comentarios:
Publicar un comentario