de una copa rota,
arena silícea
fundida a temperaturas
imposibles
y por el pasa
un rayo del sol,
y el campo sinfín
será que a nosotros también
el mundo nos arroja
a las fiebres más elevadas,
para que en alguna conjunción
Volvamos a los lugares
Donde nos desarmamos
Para reencontrarnos
Y así, vulnerables pero sólidos,
nos atraviese cierta luz
nos atraviese cierta luz
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